La industria del pecano en Estados Unidos cerró la temporada 2025 con una recuperación en la producción, aunque en un contexto de mayor presión comercial y resultados dispares en calidad.
Según el USDA National Agricultural Statistics Service (NASS), la cosecha se situó en torno a 270–300 millones de libras, superando el ciclo anterior y reflejando un repunte tras una temporada 2024 más débil.
Desde la industria, la American Pecan Council destaca que el aumento de volumen vino acompañado de heterogeneidad en calibres, debido a condiciones climáticas variables —como episodios de calor y estrés hídrico— que afectaron el desarrollo del fruto en algunas zonas. A esto se suma una característica estructural del cultivo: los árboles de pecano tienden a alternar entre años de menor y mayor producción, lo que explica en parte la recuperación observada en 2025.
En el plano comercial, el mayor volumen en Estados Unidos, junto con la oferta mexicana, ha generado una alta disponibilidad global, presionando los precios, especialmente en calibres medios. De acuerdo con la American Pecan Council, la demanda internacional se mantiene activa, pero más selectiva y sensible a precio y calidad.
En este escenario, mercados como China continúan siendo determinantes para el equilibrio del sector, aunque con patrones de compra más cautelosos, según reportes del USDA Foreign Agricultural Service.
En síntesis, la temporada 2025 confirmó un escenario de mayor producción, pero también deja en evidencia los desafíos de un mercado más competitivo, donde la calidad, el calibre y la eficiencia comercial serán claves para sostener la rentabilidad del sector.






