Miguel Carús: “Argentina lidera la superficie plantada de pistacho en el hemisferio sur”

El asesor técnico de EasyNut Tecnología analiza el desarrollo del cultivo en Argentina, sus principales zonas productivas, los rendimientos actuales y los desafíos hídricos y agronómicos que enfrenta una industria en plena consolidación.

Miguel Carús es asesor técnico de EasyNut Tecnología y especialista en el cultivo del nogal y del pistacho. Actualmente trabaja en el cultivo del pistacho en Chile, Argentina y España. En Argentina, asesora cerca de 1.500 hectáreas entre San Juan y Mendoza, interviniendo especialmente con nuevas herramientas técnicas para el cultivo —herramientas desarrolladas durante las últimas décadas en Chile a partir del manejo de otros frutos secos—. Su trabajo busca acortar los tiempos de entrada en producción —una de las principales barreras de entrada al cultivo—, aumentar los potenciales productivos en el tiempo y disminuir el añerismo, un efecto clave y muy típico del pistacho.

— Miguel, cuéntanos un poco sobre la actualidad del cultivo del pistacho en Argentina.

Hoy Argentina lidera la superficie plantada de pistacho en el hemisferio sur, con cerca de 10.000 hectáreas establecidas. Además, se estima en los próximos años un aumento de 1.500 hectáreas por año.

— ¿Dónde se concentra principalmente esta producción?

La mayor parte está en San Juan, que concentra cerca del 80% de la superficie plantada. Después viene Mendoza, y también hay algunas experiencias en La Rioja, en la zona norte, y en Neuquén, en el sur del país.

— ¿Qué condiciones hacen aptas a estas zonas para el cultivo?

Especialmente San Juan y Mendoza cumplen muy bien con los requerimientos de horas frío y grados día que necesita esta especie. Ahora, también existen desafíos climáticos importantes, como el granizo, los vientos zonda y las heladas. Por eso, la ubicación del proyecto es clave para evitar este tipo de problemas.

— ¿Qué variedades predominan actualmente en Argentina?

La industria se ha desarrollado principalmente con la variedad Kerman, utilizando Peter como polinizante y sobre patrón UCB1. Hoy también hay algunos proyectos experimentando con Golden Hills, aunque todavía están en etapas iniciales.

— ¿Cómo ha sido el manejo agronómico del cultivo?

Tradicionalmente se ha trabajado siguiendo mucho de la experiencia de Estados Unidos. Hoy los proyectos muestran una entrada en producción relativamente tardía: las primeras producciones aparecen alrededor del año 8 y recién hacia el año 12 los huertos alcanzan plena producción.

— ¿Qué niveles productivos están obteniendo actualmente?

Los huertos que ya están produciendo —que todavía representan una parte menor de la superficie total— están logrando rendimientos promedio entre 3.000 y 3.500 kilos por hectárea en año on, con algunos casos por encima de los 5.000 kilos por hectárea, pero que presentan alto nivel de añerismo, llegando al año off del 10 al 20% de la producción del año on.

— ¿Cómo evalúan la calidad del producto?

La industria todavía está consolidando una base productiva. Hoy gran parte del producto terminado va al mercado interno y una parte menor se destina a exportación.

— ¿Cuáles son las principales ventajas competitivas de Argentina?

Una de las grandes ventajas es la contra estación respecto del hemisferio norte, donde están los principales actores mundiales: Irán, Turquía, Estados Unidos y ahora también España, que juntos suman más de un millón de hectáreas. Además, Argentina todavía tiene disponibilidad de tierras aptas para este cultivo y a valores relativamente bajos.

— ¿Y cuáles son los principales desafíos?

El agua. La disponibilidad hídrica es limitada en algunas zonas y existen acuíferos que ya están cerrados. Eso obliga a trabajar con pozos muy profundos, en algunos casos de 300 o 400 metros, lo que incrementa bastante los costos energéticos. Por eso muchos proyectos están incorporando paneles solares para reducir esos costos.

La ubicación de los proyectos será clave para lograr los potenciales productivos esperados, gran parte de lo que hoy se ha implementado en San Juan está en zonas de suelos marginales o con riesgos climáticos (heladas primaverales, granizos y vientos zonda) que requieren de mayor esfuerzo técnico para lograr altos rendimientos.

— ¿En qué etapa dirías que está hoy la industria del pistacho en Argentina?

Es una industria todavía en desarrollo. Muchos huertos aún no entran en producción. Además, gran parte de los proyectos está utilizando planta no terminada —es decir, plantas que se injertan directamente en terreno—, lo que ha generado algunas dificultades en las producciones tempranas.

Entrevista realizada por NUTLINK

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