Turquía ya comienza a delinear el escenario para la próxima campaña con una primera estimación de producción de 829 mil toneladas.
La proyección, difundida en medios locales del Mar Negro —principal zona productora—, anticipa una temporada con volúmenes relevantes, en línea con años de alta producción. Este nivel podría tener implicancias directas en el mercado internacional, considerando el peso de Turquía en la oferta global.
Si bien se trata de una estimación preliminar, el dato comienza a ser observado con atención por los actores de la industria, especialmente en Europa y Asia, donde la avellana turca cumple un rol dominante en abastecimiento.
Desde el punto de vista productivo, el resultado final estará condicionado por factores climáticos en los meses previos a la cosecha, particularmente eventos de heladas o lluvias en períodos críticos. No obstante, el primer cálculo sugiere un escenario de oferta amplia, lo que podría generar presión sobre los precios internacionales en caso de confirmarse.
Para otros orígenes —como Chile— este tipo de proyecciones resulta clave, ya que incide directamente en las estrategias comerciales, la planificación de exportaciones y la competitividad en los mercados de destino.






