La industria australiana de la almendra avanza hacia el cierre de la temporada 2025-26 con señales alentadoras, tanto en materia de exportaciones como en proyecciones productivas para el nuevo ciclo.
Según el informe de diciembre del Almond Board of Australia, a diez meses de iniciada la campaña comercial, ya se han vendido cerca de 146.000 toneladas. Si bien el volumen es inferior al récord histórico de más de 169.000 toneladas alcanzado la temporada pasada, el desempeño supera las expectativas iniciales, considerando que la cosecha fue 5% menor que la anterior.
El dinamismo ha estado impulsado principalmente por los envíos a Vietnam, China, España y Turquía, mercados que han sostenido la demanda en un escenario de menor disponibilidad. Como es habitual, enero y febrero tienden a ser meses más pausados debido a inventarios más ajustados, por lo que el cierre definitivo probablemente quede por debajo del récord previo. Aun así, todo indica que será la segunda mejor temporada en la historia del sector.
En paralelo, ya comenzó la cosecha 2026, que podría convertirse en una de las más importantes registradas. La estimación previa a la recolección sitúa el volumen en 166.892 toneladas, lo que implicaría un crecimiento de 7% respecto a la temporada actual. Se espera que el trabajo en los huertos esté en pleno ritmo hacia mediados de febrero.
Con una nueva cosecha en marcha y señales de firme demanda internacional —reflejadas también en recientes ferias comerciales en Emiratos Árabes Unidos e India—, el sector almendrero australiano enfrenta el próximo ciclo con optimismo y la expectativa de consolidar su posición en los principales mercados del mundo.






