Hemisferio Sur – Chile: Cosecha de nueces 2026 se adelanta y pone foco en calidad y manejo postcosecha

La temporada 2026 de nueces en Chile ya está en marcha. La cosecha comenzó el 16 de marzo con las variedades tempranas como Serr, Lara y Tulare, mientras que se proyecta que variedades de mayor volumen —especialmente Chandler y Howard— inicien durante la semana del 23 de marzo en la zona centro-sur del país. Este calendario representa un adelanto aproximado de una semana respecto a temporadas anteriores, debido a las recientes lluvias en la zona sur del país.

El principal objetivo de la cosecha es asegurar la recolección total de la producción, resguardando al mismo tiempo la mejor calidad posible y la versatilidad comercial del producto, tanto para venta en cáscara como para nuez partida.

En este contexto, los parámetros de calidad definidos en campo resultan determinantes para el valor final del producto. Entre ellos destacan el color de la pulpa, la condición de la cáscara y la presencia —tanto activa como pasiva— de hongos, factores que inciden directamente en la clasificación y precio de las nueces.

A nivel operativo, la estrategia clave apunta a cosechar y secar lo más rápido posible una vez que el pelón lo permita, evitando acumulaciones que puedan comprometer la calidad. La capacidad de secado diaria se transforma así en el principal factor limitante del volumen cosechado, recomendándose no mantener fruta húmeda por más de 24 horas antes del despelonado y secado.

El manejo de la humedad también es crítico. Se establece como óptimo un nivel igual o inferior a 8% (pulpa/cáscara), evitando descender por debajo de 7%, ya que un secado excesivo puede deteriorar la vida útil del producto y debilitar la cáscara.

En cuanto a labores de campo, se recomienda no regar nueces que ya se encuentran en el suelo y coordinar los riegos en función de los sectores a cosechar, priorizando el riego posterior en zonas ya intervenidas cuando sea necesario.

Finalmente, el almacenamiento cobra especial relevancia. Las bodegas deben estar completamente limpias, fumigadas previamente y cerradas, evitando estructuras abiertas o con mallas que expongan el producto a humedad o plagas. En casos de almacenamiento prolongado, se sugiere fumigar las nueces al momento de su ingreso.

Con una cosecha que se anticipa levemente adelantada, el foco del sector estará puesto en la eficiencia operativa y el control riguroso de calidad, factores clave para sostener la competitividad de la nuez chilena en los mercados internacionales que, según Chilenut, proyecta una cosecha para 2026 de 165 mil toneladas en cáscara.

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