El mercado global del pistacho continúa mostrando un fuerte dinamismo, con una demanda que se mantiene por encima de la oferta disponible. Según representantes de la industria citados en recientes reportes sectoriales, el consumo sigue creciendo impulsado tanto por su popularidad como snack como por su creciente uso en productos elaborados, desde repostería hasta alimentos funcionales.
En Estados Unidos —principal productor mundial— la cosecha de California para 2025 se estimó aproximadamente 712.000 toneladas métricas (en cáscara). Una cifra considerablemente superior a la producción registrada en 2024. Este aumento ha permitido aliviar parcialmente la disponibilidad de producto en el mercado internacional, aunque no ha sido suficiente para equilibrar completamente la fuerte demanda.
El contexto global también explica esta presión sobre la oferta. De acuerdo con proyecciones del USDA, la producción mundial de pistachos para la temporada 2025/26 se reduciría cerca de 8%, hasta alrededor de 1,1 millones de toneladas en cáscara, debido principalmente a menores cosechas en países clave como Turquía, Irán y Siria. Esta caída refuerza la tendencia de un mercado estructuralmente ajustado.
Al mismo tiempo, nuevos actores comienzan a ganar protagonismo. España, por ejemplo, ha ampliado de forma acelerada su superficie plantada en los últimos años, posicionándose progresivamente como un origen emergente en el comercio internacional, especialmente en el segmento premium basado en trazabilidad y prácticas agrícolas sostenibles.
En este escenario, el pistacho se consolida como uno de los frutos secos con mayor proyección dentro del comercio alimentario global, con un mercado marcado por la expansión del consumo, la diversificación de orígenes y una oferta que todavía lucha por seguir el ritmo de la demanda.
Fuentes: FreshPlaza; USDA FAS (Tree Nuts: World Markets and Trade); USDA PSD; American Pistachio Growers.






